La caricia perfecta

Minientrada

Él esperaba, con la respiración contenida, que ella comenzara el conocido ritual. La vio alzar su dedo índice y posarlo en la superficie anhelante, para recorrerla con estudiada calma, milímetro a milímetro.La observó explorar cada espacio, y dibujar cada letra, devorando palabras, líneas y párrafos, hasta terminar la página.
caricia
Entonces, suavemente, su mano revoloteó un instante, atrapando la cálida luz de la tarde, y se volvió a posar con lentitud, acariciando la hoja que dejaba atrás, y comenzando a hacer el amor a la siguiente. Solo entonces, dejó él escapar el aliento -secuestrado durante interminables minutos- y preguntó tristemente: “¿Por qué a mí nunca has sido capaz de tocarme así?”. Ella giró la cabeza, lo justo para encontrar sus ojos, y sentenció: “¿Cómo podría hacerlo? Siempre has sido una página en blanco”.

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